La determinación de la incidencia de la HTA se ha realizado en base a las normas establecidas por la OMS y de SSA de los criterios de normalidad en rangos establecidos bajo un concepto de linearidad, sin embargo La HTA continua siendo uno de los problemas mas serios de la salud pública en México y otros países Industrializados. Aparte de la clásica explicación y a su vez muy trillada de nuestro mundo médico, de que en México el estilo de vida, la alimentación, la falta de ejercicio, el estrés constante al que se somete la población son causas primordiales que han elevado cada vez más su frecuencia. Es una enfermedad crónica, controlable, se caracteriza por un aumento sostenido en las cifras de la presión arterial sistólica por arriba de 140 mmHg y/o de la presión arterial diastólica igual o mayor a 90 mmHg (NOM 030 Hipertensión Arterial). Se ha identificado a la HTA como el factor más importante de riesgo en las enfermedades cardiacas, accidente vascular cerebral, insuficiencia renal e insuficiencia vascular periférica. Por lo que es importante su detección oportuna, control y seguimiento para evitar sus complicaciones que producen incapacidad en diferentes grados e incluso la muerte.
De manera convencional se diagnostica a un sujeto normotenso cuando se detectan de manera aislada las mediciones de TA en un tiempo del día, pero si las mediciones se realizan en otro tiempo del día quizá se pueda diagnosticar HTA. De esta forma, el estatus del mal diagnostico de la TA por falsos positivos o negativos, conduce a las complicaciones más frecuentes de HTA como son enfermedad cerebro vascular, renal, insuficiencia vascular periférica y esto quizás se asocie a un costo elevado en la atención de estos problema. Por lo que actualmente el diagnostico de HTA debe estar basado en el promedio de por lo menos dos mediciones, tomadas al menos en dos visitas posteriores a la detección inicial, o a través de un periodo más prolongado, de acuerdo con el criterio del médico, en cuyo caso es recomendable el monitoreo ambulatorio.
En la mayoría de los casos la HTA se trata en forma inespecífica, lo que produce un gran número de efectos colaterales y una incidencia de falta de seguimiento del tratamiento muy alta. Aún se sigue desconociendo la importancia de diagnosticar un paciente dipper (TA descienden por la noche) y no- dipper (Los valores de TA no descienden por la noche) así como los riesgos y la probabilidad de presentar enfermedades cardiovasculares y renales. Un diagnostico de dipper y no- dipper lleva a tener un mejor tratamiento y control de la enfermedad así como la prevención de sus complicaciones.
Aunque ya existen estudios cronobiológicos a nivel institucional, en nuestro medio aun se sigue IGNORANDO que la TA varía de minuto a minuto, de hora a hora, así como de día a día y sólo los estudiosos del comportamiento no lineal o cíclico o rítmico de la TA podrían hacer mejorar la prevención e incidencia de la HTA.
De manera convencional se diagnostica a un sujeto normotenso cuando se detectan de manera aislada las mediciones de TA en un tiempo del día, pero si las mediciones se realizan en otro tiempo del día quizá se pueda diagnosticar HTA. De esta forma, el estatus del mal diagnostico de la TA por falsos positivos o negativos, conduce a las complicaciones más frecuentes de HTA como son enfermedad cerebro vascular, renal, insuficiencia vascular periférica y esto quizás se asocie a un costo elevado en la atención de estos problema. Por lo que actualmente el diagnostico de HTA debe estar basado en el promedio de por lo menos dos mediciones, tomadas al menos en dos visitas posteriores a la detección inicial, o a través de un periodo más prolongado, de acuerdo con el criterio del médico, en cuyo caso es recomendable el monitoreo ambulatorio.
En la mayoría de los casos la HTA se trata en forma inespecífica, lo que produce un gran número de efectos colaterales y una incidencia de falta de seguimiento del tratamiento muy alta. Aún se sigue desconociendo la importancia de diagnosticar un paciente dipper (TA descienden por la noche) y no- dipper (Los valores de TA no descienden por la noche) así como los riesgos y la probabilidad de presentar enfermedades cardiovasculares y renales. Un diagnostico de dipper y no- dipper lleva a tener un mejor tratamiento y control de la enfermedad así como la prevención de sus complicaciones.
Aunque ya existen estudios cronobiológicos a nivel institucional, en nuestro medio aun se sigue IGNORANDO que la TA varía de minuto a minuto, de hora a hora, así como de día a día y sólo los estudiosos del comportamiento no lineal o cíclico o rítmico de la TA podrían hacer mejorar la prevención e incidencia de la HTA.